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Empresa | Evolucion y Proyectos

 FABRICACIÓN Y APLICACIÓN DE PINTURAS ESPECIALES S.A., en anagrama FAPLISA, se constituyó en diciembre de 1979 con la idea de dar una adecuada respuesta a las necesidades de nuevos desarrollos en el mercado de los productos para la señalización horizontal y satisfacer las necesidades de abastecimiento de dos importantes empresas aplicadoras de estos materiales, que tomaron la iniciativa de su creación.   

 Desde el comienzo de su actividad, en mayo de 1980, orientó sus esfuerzos a la puesta a punto de productos para la señalización de pavimentos que aportaran mejoras sustanciales respecto de los que en aquel momento se usaban habitualmente y al desarrollo de otros de características diferentes, como los que se empleaban en otros países europeos, de los cuales ha sido pionera en cuanto a su producción en España (por ejemplo, los productos termoplásticos aplicados en caliente). 

 Hasta finales de 1987 llevó a cabo su producción en las instalaciones que poseía, con fines similares, uno de sus socios fundacionales. Desde 1988 ha ejercido su actividad en una planta propia especialmente construida y equipada al efecto, con una superficie de unos 1.400 m2 situada sobre un terreno de 5.530 m2 en el polígono industrial Los Gallegos, en Fuenlabrada, Madrid.  Entre 1998 y 2000, se acrecieron estas instalaciones mediante la construcción de una nueva edificación de unos 1.000 m2 y además se ampliaron y mejoraron los equipos de fabricación para incrementar la capacidad de producción y dar respuesta a su expansión en el mercado.
 
 En este único centro de producción de FAPLISA hasta el momento, se han incorporado modernas instalaciones de fabricación hasta lograr un alto grado de automatización, para conseguir una importante capacidad de producción que le permite ser competitiva incluso en los mercados exteriores, en los que la presencia de sus productos va aumentando de año en año.
 
 Durante todo esto tiempo, se han desarrollado nuevos productos que se han incorporado a una cada vez más amplia gama, como por ejemplo, pinturas alcídicas mejoradas, pinturas acrílicas y acrílicas-estirenadas, pinturas en emulsión acuosa, plásticos multicomponentes de aplicación manual y automática, entre otros. 

 A parte del mercado español, en el que ostenta una posición predominante, sus productos son comercializados internacionalmente, especialmente en países de Europa y de Oriente Próximo. Una permanente investigación, llevada a cabo siempre con medios propios, ha permitido una continua puesta al día tanto de los productos como de los métodos de fabricación, lo que ha colocado a FAPLISA a la cabeza del sector desde hace años, tanto en calidad como en cantidad. 

 Esta innovación, entendida como un proceso continuo de incorporación de nuevos factores, procesos, materiales y servicios, y la actitud permanente de adaptación a las nuevas realidades del mercado, son ahora más necesarias que nunca para el futuro desarrollo de la compañía. Desde el principio de su actividad, FAPLISA entendió que la calidad debía ser una cualidad de sus productos. 
 
 En 1995, se estableció un enfoque diferente: la calidad debía ser el objetivo de su trabajo, cuya única finalidad debía ser la satisfacción de los clientes, para cuyo propósito se desarrolló un sistema de gestión de la calidad, según la norma ISO 9001, certificado por AENOR desde el 22 de marzo de 1996. 
 Simultáneamente, FAPLISA fue conformando una conciencia medioambiental y adaptando sus procesos a las graduales demandas de protección del entorno, con cuyo principio está firmemente comprometida. 

 Entre 1997 y 2001, se realizó una intensa tarea de adecuación y mejora con arreglo a la normativa medioambiental, tanto del establecimiento inicial como del ampliado. Resultados de esta labor, se pueden mencionar desde la inscripción en el registro de pequeños productores de residuos peligrosos y la identificación industrial de vertido a la red de saneamiento, pasando por la calificación ambiental con informe favorable y la licencia de apertura y actividad definitiva para ambos establecimientos, hasta la renovación de las inscripciones en el registro industrial y en el registro de almacenamientos de productos químicos de los establecimientos inicial y ampliado. 
 
 En 2001, se tomó la iniciativa de componer todos estos elementos de la acción medioambiental de la empresa y construir un sistema de gestión. A finales de 2002 se concretó esta decisión en el desarrollo e implantación de un sistema de gestión medioambiental de acuerdo con la norma ISO 14001, certificado por el Servicio de Certificación de Cámara de Madrid el 12 de noviembre de 2003. 
 Este sistema ha sido públicamente puesto de manifiesto, de acuerdo con el reglamento EMAS, a través de su registro oficial en el organismo competente desde diciembre de 2003, inscrito por resolución favorable del departamento de medio ambiente de la Comunidad de Madrid. 

 Como colofón de su compromiso con la prevención de la contaminación, FAPLISA ha desarrollado una alternativa para la recuperación de sus residuos de envases usados mediante la creación de una red de valorizadores en toda España a partir de junio de 2002 y operativa desde junio de 2005. 
 Adicionalmente, FAPLISA se ha convertido en gestor para la operaciones de almacenamiento temporal y reducción de volumen de sus propios residuos de envases usados, con inscripción en el registro correspondiente de la Comunidad de Madrid de fecha 14 de junio de 2005. Estas dos iniciativas pretenden dar una respuesta adecuada al impacto ambiental indirecto más significado de su actividad y serán puestas a disposición de sus clientes interesados sin dilación. 

 Desde la actualización, en 1992, del reglamento nacional para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, ya que gran parte de sus fabricados tienen tal consideración, FAPLISA entendió la necesidad de acomodar sus expediciones a las condiciones de seguridad exigidas tanto para los envases y las etiquetas de sus productos, como para los vehículos y conductores y para la estiba y disposición de la carga. Cuando fue necesario, tales medidas se extendieron y fueron adoptadas también para las ocasionales expediciones con trayectos por ferrocarril o por vía marítima. 
 
 A partir de junio de 2000, FAPLISA ha contado dentro de su propia organización con varios consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera cualificados, con conocimientos también en los modos ferroviario, marítimo y aéreo. 

 La entrada en vigor, en 1996, de la ley de prevención de riesgos laborales supuso un nuevo enfoque en la organización de las tradicionales seguridad e higiene en los centros de trabajo. 
 Esta normativa prescribe una estructura indispensable para la gestión de la prevención de riesgos laborales, que incluye la identificación y evaluación de riesgos, la planificación de la actividad preventiva, la formación de los trabajadores, la adopción de medidas ante situaciones de emergencia y la vigilancia de la salud, entre otras. 

 Desde entonces, ha sido propósito de FAPLISA la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, para lo cual ha organizado su estructura preventiva reglamentaria, ha incluido la formación necesaria de los trabajadores en los riesgos asociados a sus puestos, ha cualificado al trabajador designado para prevención para el ejercicio de tal cometido y ha sometido a auditoría esta organización. Todas estas actuaciones están de acuerdo con lo prescrito en la legislación. 

 Es propósito de FAPLISA optimizar el desempeño de su prevención de riesgos laborales mediante la implantación de un sistema de seguridad y salud en el trabajo. El registro y legalización, en junio de 2001, de ficheros con datos de carácter personal obrantes en poder de FAPLISA referidos a los trabajadores de la empresa, como consecuencia de la aplicación de la modificación de la legislación en la materia, fue una primera etapa necesaria para acometer la gestión interna de las bases de datos informatizadas en la empresa, de acuerdo con lo dispuesto en su normativa. 

 Es pertinente seguir el desarrollo de esta gestión en el futuro. Durante aquel mismo año, fue necesario reformar completamente la aplicación informática que facilita la administración de la empresa, denominada “programa de gestión”, lo que realizó exclusivamente con medios propios y de forma interna. El nuevo programa de gestión entró en funcionamiento en enero de 2002, coincidiendo con la entrada en vigor de la divisa común europea, el euro. 

 Desde entonces, FAPLISA ha creado, siempre con medios propios, un gran número de nuevas aplicaciones, desde aquellas necesarias para el control y gobierno de los autómatas de fabricación, hasta otras para la gestión de presupuestos y obras de señalización horizontal. En diciembre de 2001, FAPLISA incluyó por primera vez en su sistema de calidad el proceso de diseño y desarrollo, que es la parte de su gestión tendente a la investigación y realización de nuevos productos y técnicas de señalización. 
 Este proceso es concurrente en parte con las actividades denominadas investigación y desarrollo e innovación tecnológica por la normativa vigente sobre sociedades. Es voluntad de FAPLISA hacer coincidir las obligaciones administrativas y técnicas en lo que se refiere a este proceso. 

 El futuro nos traerá la próxima integración de todas nuestras actuaciones en un sistema de gestión global, que abarcará todos los aspectos de calidad y medio ambiente de manera integrada y conjunta y que incluirá también la prevención de riesgos laborales y cuantos aspectos del funcionamiento de FAPLISA sean necesarios para mejorar de manera continuada la atención y la satisfacción de nuestros clientes, el respecto del entorno y el cumplimiento de la normativa ambiental, la seguridad y la salud de nuestros trabajadores.